
siempre me viene una angustia con las despedidas, es medio obvio,
pero me pasa hasta con las ajenas,
putas, si supieran todas las cosas que se me pasan por la mente en los aeropuertos,
no es como en los terminales de buses, por último si vas en bus, sabes que no estarás a más de dos días de distancia,
pero en avión es otra cosa,
cuántos se fueron por siempre?,
cuántos no volvieron?,
cuántos dejaron un amor en Chile?
me viene esa angustia del lazo con los seres queridos,
no conozco otro lazo que se pueda echar de menos, como el lazo cultural de Chile,
ese que recuerdan y sueñan los patiperros, que piensan en Chile como un final, como la meta de volver algún día,
me he parado a mirar a los viajeros, a tratar de sacarles el rollo y descubrir el fin de su viaje,
turistas, vuelven,
patiperros, en busca de una oportunidad en otras tierras,
eso, eso es…
de lejos veo los aviones como toman altura y se alejan, ¿a dónde irá ese?,
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“siempre preguntas lo mismo”, me dice ella a mi lado mientras elevo la vista y pienso en el tipo que mira santiasco por última vez, no volverá,
chesuma, pensar que mañana va a despertar y tomará un ferry, o un tren supersónico que lo llevará a su nueva pega, al curro, al laburo, quién chucha sabe si barrerá por siempre y limpiará las ventanas por cuánto tiempo…
¿alguien ha visto Piso compartido? (
L'auberge espagnole)...
véanla, y cachen que se nos está yendo la vida, en santiasco, y seguro a más de alguno-a metidos en un cubículo (
sitios de engorda según Generación X)…
quiero…
(se agradece la foto, auspicio de la Ale, en Canadá en un cubículo más confortable)