-
Ya poh, cuéntame, ¿es verdad que andabas sin calzón en Antofagasta?, le pregunté mientras la abrazaba y me apegaba a sus curvas y sentía sus protuberancias (me atrevía porque ya llevábamos mucho conversando y se había creado esa confianza que te permite subir un escalón, obviamente con alcohol en el cuerpo me pongo más valiente, además con esa cara de pícara, no quiero decir caliente, no, no quiero, porque es la misma que pone en sus skech, me daba la confianza para apretarla a mi cuerpo…¿frotarla?).
-
¿Qué crees tú?, me contesto y mantuvo esa mirada que me tenía tieso y tiritón.
-
Pero si a ti te gusta la tonterita, si ya la cosa del video todo el mundo cachó que era verdad, y primero lo negaste, y la foto la negaste igual…(me tiene enfermo, tiene tanta “robustenese”, y tan cerca mío)…
-
Pato…Pato!!…¿qué hora es?-
Mmmmmmmmmmmm, no sé…déjame dormir un ratito más…por fa…
Las weás que uno sueña…
La Habana, 4 de febrero, 07:15 am.